La importancia del balance energético

Muchas veces, cuando pensamos en nuestra nutrición o en las dietas más adecuadas para nuestro día a día tan solo nos centramos en la importancia de tomar los alimentos más sanos, ingerir menos cantidad de ellos o no pasarnos con los hidratos de carbono. Sin embargo no muchas veces tenemos en cuenta una de las grandes fórmulas de la nutrición: el balance energético.

¿Conoces la importancia entre la cantidad de alimentos que ingerimos y las calorías que gastamos a lo largo de la jornada? El balance perfecto de ellas hace la verdadera clave para controlar las idas y venidas de nuestro peso.

Características del balance energético

  1. Si el balance se denomina “positivo” significará que comemos más de lo que gastamos. Esto desembocará en una incremento de nuestro peso así como el aumento de nuestros tejidos adiposos.
  2. Este será “negativo” cuando hacemos más actividad en comparación con la cantidad de alimentos que ingerimos produciéndonos una no siempre saludable disminución de nuestro peso.
  3. El balance “perfecto” sería una compensada ingesta de nutrientes y un desgaste energético acorde con la misma.
  4. Debemos saber que este no es siempre exacto pues son varios los factores externos que influyen en esta función como nuestra genética, las condiciones ambientales y el estilo de vida de cada uno.

Las nuevas tecnologías tienen un papel fundamental en nuestro conocimiento de ese balance perfecto como así menciona el estudio ANIBES. El catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad CEU San Pablo, y presidente de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) junto con el doctor Gregorio Varela-Moreiras han sido los encargados de hablar de este tema fundamental en una sesión científica ‘Balance energético y encuestas alimentarias’. Los estudiosos han afirmado que contar con información tanto de la ingesta energética como de la actividad física realizada es imprescindible para que se pueda conocer el balance energético tanto a nivel poblacional como individual. Los expertos aseguran que esta práctica ayuda a luchar contra la obesidad: “el peso corporal se mantiene si la ingesta iguala al gasto, dado que nos encontramos en equilibrio energético”

Por tanto, si nuestro objetivo es perder peso, deberíamos no sólo centrarnos en reducir la cantidad de comida que ingerimos sino no dejar de asegurarnos en aumentar nuestro gasto energético.

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